Los recorridos reales de quien arrienda departamentos, oficinas y locales en Odoo: quién hace qué, qué hace el sistema solo, y en qué momento pasa cada cosa.
Los colores de los diagramas no son decoración: cada uno dice quién da el paso.
Antes de que exista un contrato tiene que existir el espacio que se arrienda. El sistema lo organiza en dos niveles: el inmueble (el edificio o condominio) y la unidad (el departamento, oficina, local o bodega concreto dentro de ese inmueble). Se configura una sola vez, no todos los días.
Ruta: Arriendos → Inmuebles y Unidades, con dos listas separadas: Inmuebles y Unidades. Es la sección que menos se toca del sistema — se visita al dar de alta un edificio nuevo o una unidad nueva, y de ahí en adelante todo el trabajo diario pasa por los contratos y las mensualidades, no por aquí.
Es el condominio o edificio: «Pampas Coloradas», «Altos del Mega». Lleva un nombre, un código opcional para reportes y la compañía a la que pertenece. También trae un modo de facturación por defecto —cobro primero o factura primero— que es solo una sugerencia: cuando se crea una unidad nueva en ese inmueble, sus contratos futuros nacen con ese modo marcado, pero cada contrato lo puede cambiar. La decisión que de verdad manda es la del contrato, no la del inmueble — eso lo ves en la sección 2.
Es lo concreto que se arrienda: un departamento, una oficina, un local comercial o una bodega, siempre colgado de un inmueble. Cada unidad lleva su número o identificativo — el sistema arma el nombre completo solo, combinando inmueble y número («Pampas Coloradas - 1»), así que no hace falta repetir el nombre del edificio al escribirlo.
Lo único que de verdad importa configurar bien en cada unidad es el interruptor «Tiene medidor propio».
El tipo de unidad —departamento, oficina, local comercial o bodega— es solo información: no cambia por sí solo el modo de facturación ni ningún cálculo. Lo que sí decide cómo se cobra esa unidad es el contrato que se firme sobre ella, no el tipo que tenga marcado aquí.
Una unidad se puede archivar sin borrar nada de su historia: los contratos y mensualidades que ya tuvo se quedan intactos, y simplemente deja de aparecer al armar un contrato nuevo —útil cuando una unidad no está disponible por un tiempo, sin perder su rastro.
El contrato es el acuerdo permanente con el arrendatario: qué unidad ocupa, cuánto paga, qué día, y cómo se le cobra. De él nace, cada mes y sin que nadie tenga que acordarse, la mensualidad correspondiente — eso lo ves en la sección 3. El contrato no se cobra nunca directamente: solo describe las reglas.
Ruta: Arriendos → Contratos. La lista, por defecto, muestra los vigentes.
| Campo | Qué es |
|---|---|
| Unidad | El departamento, oficina, local o bodega arrendado. Un contrato es siempre de UNA unidad. |
| Arrendatario | La persona o empresa que ocupa la unidad y a quien se le cobra. |
| Inicio / Fin | La vigencia del contrato. El fin queda vacío mientras el contrato sigue activo. |
| Canon mensual | Lo que se cobra cada mes. Es el valor COMPLETO que se factura — nunca un neto del que el sistema espere que el inquilino retenga una parte. |
| Día de pago | Del 1 al 31. Cada inquilino tiene el suyo — no hay un día común del mes para todos. |
| Modo de facturación | Cobro primero o factura primero (ver más abajo). |
| Pide factura | Solo aplica en «cobro primero»: es el recordatorio de si ESTE inquilino suele pedir comprobante. Ver la sección 5. |
| Arriendo especial | Marca a empleados, socios o allegados del negocio. Cobra por caja exactamente igual que cualquier otro inquilino: lo único distinto es la tarifa y el día que se pactaron en ESTE contrato — no cambia ningún camino del sistema. |
El día de pago acepta cualquier número del 1 al 31. Si ese contrato vence, por ejemplo, el 30 y el mes es febrero, el sistema no revienta ni corre la fecha a marzo: la mensualidad de ese mes vence en el último día real de ese mes. Es automático, no hay que corregir nada a mano.
Si editas el día de pago de un contrato, esa corrección aplica a las mensualidades que se generen de ahí en adelante. Las que ya nacieron con la fecha anterior se quedan con SU fecha de vencimiento congelada — cambiar el contrato hoy no reescribe lo que ya se generó el mes pasado.
Es la decisión más importante del contrato, y se toma por contrato, no por inmueble ni por tipo de unidad. Un condominio puede tener departamentos en los dos modos a la vez.
| Modo | Cuándo se usa | Qué pasa |
|---|---|---|
| Cobro primero | El más común — típicamente departamentos. | La mensualidad nace lista para cobrar. Se cobra en ventanilla, y solo se factura DESPUÉS si el inquilino la pide. Si no la pide, nunca nace ningún comprobante electrónico. |
| Factura primero | Típicamente oficinas. | La mensualidad se factura sola, el mismo día que nace, sin esperar a que nadie cobre nada. |
El detalle completo de qué pasa por detrás en cada modo, con el paso a paso de facturar o no, está en la sección 5.
| Estado | Cómo se llega | Qué significa |
|---|---|---|
| Borrador | Es el estado de nacimiento, al crear el contrato. | Todavía no genera ninguna mensualidad. Se está armando. |
| Vigente | Botón «Confirmar». | A partir de aquí el sistema le genera una mensualidad cada mes, solo. Es el único estado que recibe mensualidades nuevas. |
| Terminado | Botón «Terminar contrato». Ver la sección 8. | Deja de generar mensualidades nuevas. Lo que ya debía, sigue debiendo. |
La mensualidad es lo que de verdad se cobra: una por cada contrato y cada mes. Nadie la escribe a mano — nace sola, todos los días, calculada a partir del contrato. Aquí va de dónde sale, qué lleva dentro y qué cuatro estados puede tener.
Un proceso automático («Arriendos: generar mensualidades del día») corre una vez al día, no una vez al mes, y revisa todos los contratos vigentes. A cada uno le genera la mensualidad del mes en curso si todavía no la tiene. Que corra a diario y no solo el día 1 tiene un motivo concreto: un contrato que se confirma a mitad de mes no se queda esperando al primero del mes que viene para tener su primera mensualidad.
Correrlo todos los días no duplica nada: cada mensualidad es única por contrato y período, así que si ya existe la del mes, el proceso simplemente no vuelve a crearla.
flowchart TD
A["Proceso automático diario
(hora de la finca)"]:::sis
B{"¿Contrato vigente ya tiene
mensualidad de este mes?"}:::sis
C["No crea nada:
ya existe"]:::neu
D["Crea la mensualidad:
canon + recargo de medidor
si la unidad lo tiene"]:::sis
E["Arma la orden de cobro
y la CONFIRMA"]:::sis
F{"¿Modo del contrato?"}:::sis
G["Factura primero:
se factura AHORA MISMO"]:::caj
H["Cobro primero:
queda «Pendiente»,
lista para ventanilla"]:::ok
A --> B
B -->|sí| C
B -->|no| D --> E --> F
F -->|factura primero| G
F -->|cobro primero| H
classDef caj fill:#2098AF,stroke:#186B7A,color:#fff
classDef sis fill:#7C3AED,stroke:#5B21B6,color:#fff
classDef ok fill:#037F58,stroke:#026345,color:#fff
classDef neu fill:#E6F4F7,stroke:#2098AF,color:#111
El período es siempre el mes calendario completo — del 1 al último día del mes — y lo único que varía entre inquilinos es en qué día de ese mes vence su pago, según el día de pago de su contrato.
Cada mensualidad trae, como mínimo, una línea con el canon del contrato. Si la unidad tiene medidor propio —lo normal, ver la sección 1— trae además una segunda línea con el recargo del medidor, con el valor que esté configurado en Ajustes ese día. Los dos importes quedan congelados al nacer la mensualidad: si después cambias el canon del contrato o el recargo en Ajustes, eso no reescribe lo que ya se generó — solo afecta a lo que se genere de ahí en adelante.
| Estado | Cómo se llega | Qué significa |
|---|---|---|
| Pendiente | Es el estado de nacimiento en modo «cobro primero». | Está lista para cobrarse en ventanilla y todavía no se ha pagado. Cuenta como deuda. |
| Cobrada | Se cobró en caja SIN pedir factura (modo cobro primero). | Ya está saldada. La orden confirmada que se armó al nacer es su único comprobante — nunca sale una factura para esta mensualidad. |
| Facturada | Se emitió la factura — al nacer (factura primero) o después de cobrar, si el inquilino la pidió. | Ya está saldada y además tiene un comprobante electrónico detrás. |
| Anulada | Botón «Anular», solo si todavía no está facturada. | No cuenta como deuda ni se puede cobrar. |
Ruta para verlas todas: Arriendos → Mensualidades, filtrado por defecto a «Pendientes», agrupable por arrendatario, por contrato o por estado.
El inquilino llega a pagar. A diferencia de una venta de mostrador cualquiera, aquí no hay que armar nada: la mensualidad ya trae su propia orden de cobro, lista, desde el día en que nació. Lo único que falta es apretar un botón.
Cuando el proceso diario genera una mensualidad (§ sección 3), arma su orden de cobro y la deja ya confirmada ese mismo día — antes de que exista ningún pago. No es un descuido: si esa orden se quedara «en borrador» y alguien cobrara dinero sobre ella, la sesión de caja no se podría cerrar al final del día. Como el inquilino que no pide factura nunca genera un comprobante, su orden confirmada es lo único que respalda el cobro, así que tiene que estar lista desde el primer momento.
En la práctica, esto significa que cuando el inquilino llega a pagar, la cajera no abre una orden nueva ni busca qué cobrarle: ya existe una orden por cada mes que debe, esperando. Si debe dos meses, hay dos órdenes distintas — cobrar una no toca la otra. El caso completo está en el caso 12.
El camino más directo es Arriendos → Mensualidades, filtrado a «Pendientes» y agrupado por arrendatario: se busca al inquilino, se abre la mensualidad del mes que va a pagar y, desde ahí, se entra a su «Orden de cobro». También se puede llegar desde el propio contrato — el botón con la Deuda arriba de la ficha del contrato abre la lista de sus mensualidades pendientes.
Dentro de la orden aparece un botón «Cobrar» propio de arriendos, que no existe en una venta cualquiera. Hace de un solo clic lo que en una orden normal serían varios pasos —aprobar, confirmar, abrir el cobro—, y como la orden de una mensualidad ya nace confirmada, en el camino de todos los días el clic entra derecho a la pantalla de cobro.
flowchart TD
A["Inquilino llega a pagar"]:::caj
B["Se busca su mensualidad
pendiente y se abre su orden"]:::caj
C["Botón «Cobrar»"]:::caj
D{"¿La orden ya estaba
confirmada? (lo normal)"}:::sis
E["Aprobar y confirmar,
por dentro, sin pantallas extra"]:::sis
F["Se abre el cuadro de cobro"]:::ok
G["¿Pide factura este
inquilino/contrato?"]:::caj
H["«Guardar»:
NO se factura"]:::caj
I["«Guardar y Crear Factura»"]:::caj
J["Mensualidad → «Cobrada»"]:::ok
K["Mensualidad → «Facturada»"]:::ok
A --> B --> C --> D
D -->|sí| F
D -->|no| E --> F
F --> G
G -->|no| H --> J
G -->|sí| I --> K
classDef caj fill:#2098AF,stroke:#186B7A,color:#fff
classDef sis fill:#7C3AED,stroke:#5B21B6,color:#fff
classDef ok fill:#037F58,stroke:#026345,color:#fff
El cuadro de cobro que se abre es el mismo de siempre —efectivo, transferencia, anticipos, notas de crédito, retenciones—, con las mismas pestañas y los mismos botones de denominación que ya conoces de cualquier otro cobro. El detalle completo de esa pantalla está en la sección «Cobrar en caja» ↗ Manual General; aquí lo único distinto es de dónde sale la orden.
Todo lo que se cobre aquí queda atado a la sesión de caja abierta de quien cobra, igual que cualquier otro cobro del sistema: si no tienes sesión abierta, el sistema te lleva primero a abrirla. Ruta: Caja → Mi caja y Caja → Sesiones de cobro. El detalle de sesiones, cajeros autorizados y el cierre del día está en la sección «Cobrar en caja» ↗ Manual General.
No todos los inquilinos reciben una factura electrónica cada mes — y eso no es un error ni algo pendiente de corregir: es la decisión de negocio para esta finca. Aquí va cuándo sale una factura de verdad y cuándo lo que queda es un comprobante interno.
| Situación | Cuándo se factura |
|---|---|
| Contrato en modo «Factura primero» | Siempre, el mismo día que nace la mensualidad — antes de que exista ningún cobro. Típicamente oficinas. |
| Contrato «Cobro primero», inquilino pide factura | Después de cobrar, cuando quien atiende elige «Guardar y Crear Factura» en el cuadro de cobro. |
| Contrato «Cobro primero», inquilino no pide factura | Nunca. La orden confirmada que se cobró ES el comprobante — no nace ningún documento electrónico. |
Cuando un inquilino paga y no pide factura, no se queda sin ningún papel: la orden de cobro confirmada —la misma que se armó al nacer la mensualidad y se cobró en ventanilla— es su comprobante. Es un documento propio del sistema, imprimible y con su número, pero no es un documento electrónico: no lleva clave de acceso, no se firma con el certificado y nunca viaja al SRI. La diferencia entre un asiento interno y un documento electrónico está explicada a fondo en la sección «El SRI y los documentos electrónicos» ↗ Manual General; una factura de verdad es siempre lo segundo, y una orden confirmada sin facturar se queda en lo primero.
En el contrato, el interruptor «Pide factura» (visible solo en modo «Cobro primero») no obliga al sistema por sí solo a facturar nada. Es la señal para quien cobra —«a este inquilino, factúralo»—, pero la decisión real la toma la persona en el cuadro de cobro, al elegir entre «Guardar» (sin factura) y «Guardar y Crear Factura». Márcalo o desmárcalo según lo que ese inquilino de verdad pida, y avísale a quien cobra si cambia.
Se le cambia el interruptor «Pide factura» en su contrato. Eso NO reescribe lo que ya se cobró sin factura en meses anteriores —esas mensualidades se quedan «Cobradas», sin comprobante electrónico, tal como quedaron—; solo cambia la señal para los meses que se cobren de ahí en adelante. El caso completo está en el caso 13.
Cuando un inquilino pregunta cuánto debe, o cuando el asistente contable revisa la cartera general, la deuda de arriendos aparece aparte de la deuda por facturas — porque son dos cosas distintas. Aquí va dónde se ve cada una.
La cartera general del sistema (§ sección «La cartera del cliente» ↗ Manual General) mide lo que un cliente debe por FACTURAS. En arriendos, buena parte de la deuda real nunca pasa por una factura —el inquilino en modo «cobro primero» que no la pide, ver la sección 5—, así que un informe que solo mirara facturas mostraría a ese inquilino al día aunque debiera tres meses. Por eso la ficha del contacto trae una columna propia, «Deuda arriendos», calculada directamente de las mensualidades pendientes, y no se mezcla con la columna de facturas.
En la ficha del inquilino (contacto), cuando tiene al menos un contrato de arriendo, aparecen dos cosas nuevas:
En el listado general de cartera de clientes, las mismas dos columnas —«Deuda arriendos» y «Meses (arriendo)»— aparecen junto a la deuda por facturas de siempre, y hay un filtro «Con deuda de arriendo» para ver solo a quien debe algo de esto.
En un inquilino con contratos de arriendo, el botón «Imprimir» de su ficha ya no apunta al estado de cuenta genérico —que solo lee facturas y saldría en cero para quien nunca facturó—: apunta a un reporte propio, «Estado de Cuenta (Arriendo)», que lee directamente las mensualidades. Muestra, mes por mes, la unidad, el vencimiento, el total y el estado (Pendiente / Cobrada / Facturada / Anulada), y cierra con dos totales: lo adeudado y lo ya pagado o facturado. Igual que en toda la cartera de arriendos, sin ninguna columna de interés ni recargo por mora — el total adeudado es la suma exacta de lo pendiente, nada más.
En cuanto todas sus mensualidades quedan «Cobradas», «Facturadas» o «Anuladas» —ninguna «Pendiente»— el inquilino deja de contar como deudor de arriendos: su «Deuda arriendos» baja a cero y sale del filtro «Con deuda de arriendo». No hace falta ningún paso extra para «cerrarlo»: basta con que no le quede ninguna mensualidad pendiente.
El sistema avisa por dos cosas distintas y por caminos distintos: recuerda al inquilino que se le acerca el pago, y le recuerda al asistente contable a quién le falta revisar la luz. Ninguno de los dos es una gestión de cobranza — son recordatorios, no acciones de fuerza.
Un proceso automático diario revisa, mensualidad por mensualidad, si su fecha de vencimiento cae dentro de la ventana de aviso configurada en Ajustes («Días de aviso previo», 3 por defecto). Como cada contrato tiene su propio día de pago, este aviso no dispara para todos el mismo día del mes: cada mensualidad se compara contra su propia fecha.
El mensaje llega al arrendatario de ese contrato. De fábrica no va a nadie más; si en Ajustes → Notificaciones se configura una suscripción a este aviso, también lo reciben quienes estén suscritos. Queda anotado en la conversación de la mensualidad. Es idempotente: en cuanto se avisa una mensualidad, queda marcada y no se le vuelve a avisar por el mismo vencimiento.
Cada mensualidad lleva una casilla, «Luz pagada», que indica si ese inquilino ya pagó su planilla de energía eléctrica del mes. Es información que alguien revisa y marca a mano — el sistema no la conoce por sí solo.
Ruta: Arriendos → Quién no ha pagado la luz. Es la pantalla que abre el asistente contable a inicio de mes: muestra solo las mensualidades con la luz sin marcar, agrupadas por inmueble y filtradas al mes en curso por defecto —un filtro que se puede quitar para ver meses anteriores—. Se marca con un solo clic en la propia fila, sin necesidad de abrir cada mensualidad.
Para mandarlo, se seleccionan las filas de la lista y se pulsa el botón «Enviar recordatorio» de la cabecera: sale un aviso por cada inquilino marcado, con el mismo criterio de canal que el aviso de vencimiento —por su preferencia de Odoo, y también por WhatsApp o correo si alguien se suscribe en Ajustes → Notificaciones—. A cada mensualidad solo se le manda un recordatorio por día: si ya se le avisó hoy, volver a seleccionarla y pulsar el botón otra vez no duplica el envío; un recordatorio de otro día sí sale, porque la deuda de luz puede seguir sin pagarse semana tras semana.
Cuando un inquilino se va, el contrato no se borra: se termina. Es un paso simple, con una sola consecuencia real, y conviene tenerla clara antes de pulsar el botón.
Ruta: dentro del propio contrato (Arriendos → Contratos, abrir el contrato vigente), botón «Terminar contrato» en la cabecera. El sistema pide confirmación antes de aplicarlo.
El contrato pasa a estado «Terminado». Desde ese momento, el proceso diario que genera mensualidades ya no le crea ninguna nueva a ese contrato — es la única consecuencia automática.
Esa deuda pendiente de un contrato terminado sigue viéndose donde siempre: en el botón «Deuda» del propio contrato, en la cartera del inquilino (§ sección 6) y en su estado de cuenta. Se cobra exactamente igual que la de un contrato vigente — el estado del contrato no cambia cómo se cobra una mensualidad ya generada, solo si se generan nuevas.
Conviene revisar la pestaña de mensualidades del contrato y, si hay algo pendiente, decidir si se va a cobrar antes de que el inquilino se vaya o si va a quedar como una cuenta por cobrar pendiente. El sistema no obliga a saldar nada para poder terminar el contrato — lo permite con deuda abierta, a propósito, porque a veces el cobro se resuelve después de que el inquilino ya entregó la unidad.
No hay un botón para volver un contrato «Terminado» a «Vigente». Si el mismo inquilino vuelve a arrendar la misma unidad, o si entra uno nuevo, se crea un contrato aparte — cada contrato es un acuerdo distinto, aunque sea sobre la misma unidad, y así queda cada uno con su propia historia de mensualidades sin mezclarse con la del anterior.
Un puñado de parámetros que se configuran una sola vez —y se revisan cuando cambia una tarifa o una política del negocio— y de los que depende todo lo demás: sin ellos, el proceso diario ni siquiera puede generar una mensualidad.
Ruta: Arriendos → Configuración, sección «Arriendos». Solo la ve quien tiene el permiso de responsable — ver la sección «Quién puede qué» ↗ Manual General.
| Parámetro | Por defecto | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Producto: Canon de arriendo | —, obligatorio | Con qué producto se factura el canon en cada mensualidad. Sin configurarlo, el proceso diario no puede generar NINGUNA mensualidad. |
| Producto: Recargo de medidor | —, obligatorio si hay unidades con medidor | Con qué producto se factura el recargo del medidor. Hace falta en cuanto una sola unidad tenga «Tiene medidor propio» encendido — y por defecto TODAS lo tienen. |
| Recargo por medidor | $5,58 | Lo que cobra el municipio por cada medidor y se traslada al inquilino. Es un valor editable, no una cifra fija en el sistema — cuando suba la tasa municipal, se corrige aquí y ya. |
| Días de gracia para pago | 5 | Cuántos días pueden pasar después del vencimiento antes de considerar moroso al inquilino. Es informativo: no cambia si se puede cobrar o no, ni agrega ningún recargo. |
| Días de aviso previo | 3 | Con cuánta antelación se manda el recordatorio de vencimiento (§ sección 7). En 0, no se manda ningún aviso previo. |
Tanto el recargo del medidor como el producto del canon se leen en el momento en que nace cada mensualidad y quedan congelados ahí. Subir el recargo hoy no cambia el monto de las mensualidades ya generadas en meses anteriores — solo afecta a las que se generen de ahí en adelante.
El sistema separa dos niveles de acceso en arriendos:
| Nivel | Qué puede hacer |
|---|---|
| Usuario | Ve, da de alta y edita inmuebles, unidades, contratos y mensualidades; registra cobros. No puede borrar registros ni entrar a Ajustes. |
| Responsable | Todo lo del usuario, más: entra a Ajustes (productos, recargo, plazos) y puede borrar registros. |
El detalle general de permisos por rol, común a todo el sistema, está en la sección «Quién puede qué» ↗ Manual General.
Dos fotos que antes se guardaban sueltas —en el celular de quien las tomó, en una carpeta compartida— ahora tienen un lugar fijo en el sistema, cada una colgada de lo que le corresponde: el contrato firmado es del ACUERDO con ese inquilino, la foto del medidor es de la UNIDAD.
En la ficha del contrato (sección 2) aparece, junto al botón «Deuda», un botón «Documentos» con un contador, y dentro del formulario un campo «Contrato firmado» donde se sube el PDF o el escaneo del papel ya firmado. Desde el celular, tocar ese campo abre directo la cámara.
Cuelga del contrato, no de la unidad: cuando ese acuerdo termina y llega un inquilino nuevo a la misma unidad, el papel del contrato viejo se queda en su propio expediente, sin mezclarse con el del nuevo — son dos acuerdos distintos, aunque sea la misma unidad la que los enlaza.
En la ficha de la unidad (sección 1) aparece el mismo botón «Documentos» con contador, y un campo «Foto del medidor» para la foto del medidor municipal de esa unidad.
Al revés que el contrato: cuelga de la unidad porque el medidor es del inmueble, no del inquilino de turno — sigue siendo el mismo medidor cuando el contrato termina y llega uno nuevo. Colgarlo del contrato lo habría hecho desaparecer del expediente cada vez que ese contrato se archiva, y habría obligado a volver a fotografiarlo con cada arrendatario nuevo, aunque nada haya cambiado en la instalación física.
Cada archivo cae en su propia carpeta —una para «Contratos firmados», otra para «Medidores»— configurada en Arriendos → Configuración, apartado «Documentos» (ver también sección 9). Mientras esas carpetas no estén configuradas para la compañía, no se sube ningún documento a la app Documentos — mejor eso que un archivo huérfano sin carpeta.
flowchart TD
A["Contrato firmado en papel"]:::caj
B["Campo «Contrato firmado»
en la ficha del CONTRATO"]:::caj
C["Cae en la carpeta de
Contratos firmados"]:::ok
D["Foto del medidor municipal"]:::caj
E["Campo «Foto del medidor»
en la ficha de la UNIDAD"]:::caj
F["Cae en la carpeta de
Medidores"]:::ok
A --> B --> C
D --> E --> F
classDef caj fill:#2098AF,stroke:#186B7A,color:#fff
classDef ok fill:#037F58,stroke:#026345,color:#fff
Es uno de los cánones que a primera vista parece un error de captura —$444,44, $388,89, $422,21— y no lo es. Aquí va por qué el número no es redondo y qué hace el sistema con él.
Con algunos arrendatarios se pactó un neto: a la persona le tienen que quedar $400 libres después de impuestos. Para que eso sea cierto, lo que hay que facturar es más de $400 —en este caso, $444,44—, porque de ahí salen los descuentos de ley antes de que le llegue el neto acordado. Esa aritmética se hizo UNA VEZ, al pactar el contrato, y lo que se escribió en el campo «Canon mensual» ya es el resultado: $444,44.
La cuenta del neto —que a la persona le quedan $400 después de impuestos— es un acuerdo entre el arrendador y el inquilino que vive FUERA del sistema, en la conversación que definió el canon. El sistema solo conoce el número final: $444,44 al mes, completo, cada mes.
Puede pasar que un inquilino, por su propia situación tributaria, sí tenga que retener un porcentaje del pago y entregar el comprobante de retención. Eso no se anticipa en el contrato ni en la mensualidad: se registra al momento de cobrar, en la pestaña de retenciones del propio cuadro de cobro (§ sección «Cobrar en caja» ↗ Manual General), cuando el inquilino trae su comprobante en mano. Es el mismo mecanismo que ya usa el sistema para cualquier otra venta con retención — no hay nada especial que configurar en el contrato de antemano.
Si un canon aparece con decimales raros, lo primero NO es «corregirlo» a un número redondo: hay que confirmar con quien lleva la relación con ese inquilino si es justamente este caso —un neto inflado a propósito— antes de tocar el campo. Cambiarlo sin verificar cambia lo que se le cobra a esa persona todos los meses de ahí en adelante.
Es el caso de todos los días con quien se atrasa: llega, quiere pagar, pero solo trae para un mes. Aquí va qué encuentra la cajera y qué queda al final.
Un contrato en modo «cobro primero», canon de $250. El proceso diario ya le generó las mensualidades de enero y febrero, y ninguna de las dos se ha cobrado: las dos están «Pendiente». La deuda del contrato —la suma de las dos— marca $500, sin ningún recargo por los días que lleva atrasado.
Va a Arriendos → Mensualidades, filtra por el arrendatario y ve las dos filas pendientes: «ENERO / 2026» y «FEBRERO / 2026», cada una con su propio total de $250 y su propia orden de cobro detrás — no hay una orden conjunta con las dos. El inquilino dice que solo va a pagar un mes: la cajera abre la mensualidad de enero (la más vieja primero, para no dejar meses sueltos sin pagar en medio) y entra a su orden.
Pulsa «Cobrar», se abre el cuadro de cobro con el total de $250, y como este inquilino no pide factura, guarda el cobro con «Guardar» —sin factura—. Con eso queda cerrada.
| Qué | Antes | Después |
|---|---|---|
| Mensualidad de enero | Pendiente — $250 | Cobrada — $250 |
| Mensualidad de febrero | Pendiente — $250 | Sigue Pendiente — $250, intacta |
| Deuda del contrato | $500 | $250 |
Cobrar la orden de enero no toca en absoluto la de febrero: son dos órdenes separadas desde que nacieron, cada una con su propio candado. Si el mismo inquilino vuelve la semana siguiente a pagar febrero, es exactamente el mismo camino, sobre la otra orden.
Un inquilino que llevaba meses pagando sin pedir comprobante, un día lo pide. No hace falta rehacer el contrato ni corregir nada de lo ya cobrado: solo cambia lo que viene de ahí en adelante.
Contrato en modo «cobro primero», con «Pide factura» sin marcar desde que se firmó. Ya cobró, sin factura, los meses de junio, julio y agosto — todos quedaron «Cobrados» con su orden confirmada como único comprobante, tal como pide el modo. En septiembre, el inquilino avisa que de ahora en adelante necesita factura para su contabilidad.
Se entra al contrato (Arriendos → Contratos) y se marca el interruptor «Pide factura». Es el único cambio que hace falta. No hay que tocar el modo de facturación —sigue siendo «cobro primero», nada más que ahora sí se factura después de cobrar— ni crear un contrato nuevo.
La mensualidad de septiembre nace igual que siempre —«cobro primero», pendiente hasta que se cobre—. La diferencia aparece en ventanilla: al cobrarla, quien atiende ve la señal «Pide factura» encendida y cierra el cobro con «Guardar y Crear Factura». Esa mensualidad queda «Facturada», con un comprobante electrónico real detrás.
Si más adelante el mismo inquilino avisa que ya no necesita factura, se desmarca el mismo interruptor y, desde ese cobro en adelante, se vuelve a cerrar con «Guardar». Tampoco aquí se toca nada de lo ya facturado mientras el interruptor estuvo encendido.
Un inquilino paga puntual su canon, pero la empresa eléctrica avisa que su planilla del mes sigue sin pagar. Aquí va qué hace el sistema con eso — y sobre todo, qué NO hace.
Es el primero de mes. El asistente contable entra a Arriendos → Quién no ha pagado la luz para revisar, y encuentra al inquilino de «Pampas Coloradas - 7» con la casilla «Luz pagada» todavía sin marcar en la mensualidad del mes en curso. El canon de ese mismo inquilino ya está cobrado y cerrado — son dos cosas completamente aparte.
Con un clic sobre la casilla, en la propia fila de la lista, se marca cuando el inquilino confirma que ya pagó. Mientras no la marque, la fila se sigue mostrando en esta pantalla —el filtro por defecto muestra solo la luz pendiente del mes en curso, pero se puede quitar ese filtro para ver meses anteriores que se quedaron sin marcar—.
Si la luz sigue sin pagar, el paso siguiente es mandarle el recordatorio a ese inquilino en particular — una llamada, un mensaje, lo que use la finca para avisar. El sistema no lo hace solo: esta pantalla es la que le dice al asistente contable a quién le toca avisar, no quien avisa.
Que la luz esté sin pagar no bloquea el cobro del canon, no lo retrasa, no le suma ningún recargo, y no cambia el estado de la mensualidad de arriendo. Son dos seguimientos independientes: uno es la deuda de arriendo que se cobra en ventanilla (§ sección 3), y el otro es apenas una casilla de sí/no que revisa el asistente contable.